Arte Escrito Podcast: Episodio 9 Tiempo para Escribir

En Tiempo para Escribir te cuento lo que he tenido que hacer para mantener mi rutina de escritura, mientras mantengo un balance familiar en este tiempo de pandemia que se nos afecta a todos. Aunque mi productividad a bajado un poco, he podio lograr muchas cosas, entre ellas alcanzar una unidad familiar más profunda.

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El Valle de la Inspiración, versión impresa

Valle InspiracionHoy me desperté con la noticia de que El Valle de la Inspiración está disponible en versión impresa y la puedes conseguir aquí. No iba a hacer en un principio la versión impresa, pero sé que muchos prefieren, como yo, leer con libro en mano en vez de una tableta o celular. La experiencia es diferente, lo sé. Así que tomé la decisión de hacerlo y que la historia pueda llegar a otros. 

Sin más que añadir me retiro por el día de hoy para continuar editando y escribiendo la segunda parte de Ascensión Divina y los quehaceres del hogar. Sí, soy ama de casa, mis hijos aún no han comenzado el año escolar y hay mucho por realizar en esta casa. 

Un abrazo, 

Alexandra

 


Una bendición, una cita

img_20190807_111956_566503466152932207489.jpg “Que mi amor te acompañe en los momentos de soledad y mi sabiduría te sirva para enfrentar los arduos.”  —Imugaru, Obsesión de Ascensión Divina

Con estas palabras de amor y consuelo, Imugaru, abuela de Narigua protagonista de Obsesión, le da su bendición. Ella conoce su corazón y por lo que está pasando y por tal una bendición que le inspire y le recuerde que su amor está siempre con él. 

Imugaru es una combinación de dos personas. Una está presente en mi vida y la otra no. Es una kahali fuerte, de toque sabio y amorosa. Mi abuela Pastora del Carmen Santiago Ortiz sirvió para desarrollar este personaje que llevo atado a mi corazón. Ella ya no está con nosotros, pero su amor siempre nos acompaña. Fue quien me enseñó a leer y dirigió mis pasos al lado de mi madre. Vivimos en su casa por muchos años y abuela siempre tenía una sonrisa en su rostro, una historia que contar. Escribir a Imugaru fue como estar al lado de mi abuela en ciertos momentos cuando pensaba cómo ella actuaría o diría en una situación en particular. 

Los personajes nacen a veces de una persona o varias. Para Imugaru deseaba que ella fuese ese toque maternal que necesitaba la historia. Una líder amada, una abuela que dirige y consiente. Pienso que en una historia de aventura y drama, siempre se necesita un toque como este que trae Imugaru a Obsesión

Conoce más de Imugaru en Obsesión, la primera entrega de la trilogía Ascensión Divina. Obsesión la puedes conseguir en formato Ebook a través de Amazon. 

Un abrazo, mis amores

Alexandra

 


Ebook Gratis

Saludos,

Con todo lo que está ocurriendo en mi país, Puerto Rico, a causa de la corrupción en nuestro gobierno, la salida del gobernador luego de dos semanas de manifestaciones hechas por el pueblo que le exigió su renuncia, y la llegada de un nuevo gobernador desde el día de ayer que tal vez se tenga que ir el próximo miércoles. Se me olvidó compartir con ustedes que El Valle de la Inspiración estará hasta el día de mañana domingo disponible en Ebook de manera gratuita. ¡Sí, así como lo lees! Te estoy dando el Ebook gratis pValle Inspiracionor estos días. Tienes hasta mañana para aprovecharte de este especial y, por supuesto, compartelo con tus amigos y familiares para que ellos también tengan la 

oportunidad de leer El Valle de la Inspiración.

¿De qué se trata El Valle de la Inspiración? El Valle de la Inspiración nos narra la aventura de Nailah, una joven escritora que ha perdido la fuente de su creatividad. El reciente hallazgo de una tumba en el Valle de las Reinas le devuelve la esperanza a Nailah. En ella se cuenta que en la tierra de los faraones existe un lugar conocido como la cuna de la inspiración y que es el dominio del dios Tot. Acompañada por su mejor amiga y una egiptóloga, y armada con el símbolo sagrado, Nailah viaja a Egipto para hallar el Valle de la Inspiración. Antes, debe encontrar a los feligreses de la antigua religión egipcia, quienes han permanecido ocultos por siglos, y los únicos que la pueden llevar a su destino.

Cuando la leas, deja una reseña del libro en Amazon, te lo agradeceré 

Book Cover Obsesion

desde el fondo del alma. No te olvides que también está disponible en formato Ebook mi nueva novela Obsesión, la primera entrega de la trilogía Ascensión Divina.

¡Qué tengan buenas lecturas y un día lleno de aventuras a través de las letras! Un abrazo, mis amores, y gracias por tu tiempo y apoyo.

Alexandra

 


El Valle de la Inspiración, 2da Edición

¡Saludos, mis amores!

Valle Inspiracion#TBT en las redes sociales te lleva a compartir algo de tu pasado y yo, teniendo un secretito del pasado, decidí compartir mi primera novela de fantasía El Valle de la Inspiración. Tuve la idea de regresar a ella y darle amor y cariñito para hacer esta historia disponible a ustedes. Mas, tenía mis dudas. Les cuento que navegando por la web, me topé con una reseña que dejaron de la novela impresa en Amazon que, aunque no lo crean, nunca leí hasta ahora. ¡Qué les puedo decir! El Valle de la Inspiración salió en septiembre de 2009, hace diez años, y la reseña fue hecha en el 2011. Para esa fecha ya estaba en otros proyectos, Ascensión Divina.

Leerla, les confieso, me hizo llorar de emoción, de orgullo, de alegría. Saqué una foto de inmediato y la compartí con mi esposo. Él me felicitó y, al llegar a casa, me dijo, confirmando mis planes, que la hiciera disponible nuevamente. 

El regresar a ella fue emocionante, en especial tener ese reencuentro con esos personajes que me robaron el corazón y con los que varias personas, que tuvieron la oportunidad de leerla, se identificaron. 

Le hice cambios gramaticales, otros aquí y allá, pero ninguno que afecte de sobremanera la historia manteniendo la pureza de la original.

¿De qué se trata El Valle de la Inspiración? El Valle de la Inspiración nos narra la aventura de Nailah, una joven escritora que ha perdido la fuente de su creatividad. El reciente hallazgo de una tumba en el Valle de las Reinas le devuelve la esperanza a Nailah. En ella se cuenta que en la tierra de los faraones existe un lugar conocido como la cuna de la inspiración y que es el dominio del dios Tot. Acompañada por su mejor amiga y una egiptóloga, y armada con el símbolo sagrado, Nailah viaja a Egipto para hallar el Valle de la Inspiración. Antes, debe encontrar a los feligreses de la antigua religión egipcia, quienes han permanecido ocultos por siglos, y los únicos que la pueden llevar a su destino.

¿Dónde la consigues? Pues en Amazon en formato Ebook (haz click en Amazon)Estoy trabajando para hacerla disponible impresa si ese es el formato que prefieres. 

Espero la disfrutes tanto como yo disfruté escribirla y editarla nuevamente. Te deseo un rato divertido de lectura lleno de aventura, eso te espera con esta lecutra. No te olvides que también está disponible en formato Ebook mi nueva novela Obsesión, la primera entrega de la trilogía Ascensión Divina

Un abrazo, mis amores, y gracias por tu tiempo y tu apoyo.

Alexandra


Ella nos tragó: una vivencia del huracán María

 

Silente salió de su cauce en la oscuridad nocturna para apoderarse de cientos de hogares, de mi hogar. Una mezcla de ansiedad y coraje se anidó en mi ser al ver lo que se aproximaba y yo, que estaba en mi lista de prioridades y nunca hice, no estaba preparada para su venida. El terror rasguñaba mi pecho en cada latir, la observaba perpleja, “Todo va a estar bien, con calma,” me dijo mi madre. Entré y le expliqué a mis hijos lo que ocurría mientras buscaba la escalera para bajar las maletas.

Una voz me dictaba lo que debía hacer no dejando que la ansiedad me detuviera. Mis hijos, tan asustados como yo, estaban enfocados en mis directrices mientras mi esposo y mi madre movían las guaguas a un lugar seguro. Guardé lo material de importancia, hice maletas, pusimos la gata en su casita con su comida, y junto a mi familia le hicimos frente a sabiendas que pasaremos por ella, pero ella ganaría la batalla.

Cerca uno del otro íbamos en fila, mi esposo al frente cargando al pequeño en su brazo izquierdo y en el derecho la gata. Le seguían de cerca mi madre, mi suegro y mi hija, quienes, cargados con bultos y maletas, se sumergieron en su cuerpo líquido. Sin pensar en lo que había en su interior, mi pie se sumergió en su frialdad y podredumbre. Mientras más avanzaba, su nivel sobre nosotros escalaba hasta llegar a la mitad del torso. Nuestro movimiento le hacía hablar y creaba ondas que se exparsían sobre su superficie y chocaban con la basura flotante y los escombros dejados por el temporal. El deseo latente de sobrevivencia nos empujaba a caminar. En la garganta el taco de la tristeza.

Nuestro tramo fue corto. Salimos de su fauce cargando no solo nuestras pertenencias, sino su líquida esencia en nuestra vestimenta y piel. Las miradas de los vecinos estaban clavadas en ella a la espera de su no deseada cercanía. La incertidumbre marcaba sus rostros como marcó el mío minutos atrás.

Por entre ramas de un gigantesco flamboyán arrancadas sin piedad por los vientos ciclónicos, caminamos con precaución y ligereza hasta el estacionamiento del banco donde las guaguas fueron estacionadas por mi madre y esposo. Respiré un poco aliviada, mas al mirar mi hogar al otro lado de la calle me di cuenta que ella estaba cerca de nosotros. Nos acecha como si deseara devorarnos. Era una advertencia de no mirar atrás, de no regresar a lo que ahora era parte de su dominio.

Marcados, marchamos a buscar una seguridad incierta atravesando la 167 que estaba bloqueada en parte por tendido eléctrico, árboles caídos y agua. Cerca del destino las luces añiles alumbraban la oscuridad a la distancia. Al llegar me bajé, subí las escaleras con llave en mano. Toqué a la puerta, le llamé con desespero tratando de encontrar la llave. Madrina, soñolienta, abrió sorprendida de verme.

“Se inundó mi hogar,” le dije.

“Vengan,” dijo, “aquí van a estar bien.”

Sin embargo, las noticias de que estaba cerca a nosotros y tal vez debíamos desalojar, mató cualquier sentimiento de seguridad. A donde ir se formulaba en mi mente a cada segundo. Mi madre, mi madrina y mi esposo verificaban qué debíamos hacer. A la espera calmaba a mis hijos y escuchaba la radio que daba noticias de que mi urbanización ella se la tragaba y había personas atrapadas en los techos de sus hogares. ¿A dónde ir?

“Nos quedamos, pase lo que pase. Si llega, subimos al tercer piso, pero no voy a sacar a mi familia a buscar un sitio seguro como están las calles de devastadas.”

Las voces maternas se hicieron eco de su determinación, “No nos vamos, eso no va a llegar aquí.”

Vertimos lágrimas copiosas a la realización de lo que pudo ser para nosotros de no darnos cuenta a tiempo, de no tomar decisiones de tener en nuestro hogar a nuestros seres queridos al no darle otra opción antes del devastador evento atmosférico. Esa, y cuatro adicionales, pernoctamos en techo ajeno, pero familiar a sabiendas que cientos no corrían la misma suerte.

Tres días después, fuí a reclamar mi hogar que ella finalmente abandonó y comenzar a borrar las huellas que dejó tras su paso. Al mirar habitación tras habitación, me doy cuenta que aún hay para continuar sin comenzar desde cero. El taco en la garganta se anidó, deseo llorar, pero me aguanto. No tengo derecho alguno de quejarme, ninguno. Traigo a mi mente las miles de personas que lo perdieron todo y miro el toque amargo que me tocó vivir. No tengo derecho alguno de quejarme, ninguno. A pesar de lo perdido, tengo cuando otros no tienen. Tengo y por lo tanto no he perdido. Todo lo contrario, ella nos azotó y nos obligó a caminar un sendero que nunca hubiésemos escogido por miedo a lo incierto. Uno que reeducó nuestra forma de ver nuestra sociedad y a valorar lo que tenemos. Todo comienza en casa, así que comenzamos a caminar ese nuevo sendero con mapo y cubo en mano.