swept away

Wednesday, January 13, 2021

There is much to do. The “white” floor is adorned everywhere by black specks. an unknown type of dust, or something similar. A few days back the broom swept them away, the mop erased their trace. But they are back.

Black against white.

Taunting. Being there.

A reminder of what needs to be done. A responsibility. There is much to be done. Yes! So much that for just a speck of time it could be ignored.

Instead a different type of black against “white” lures me. Calls me.

They are needed. Desired. They are a responsibility to myself, one that must be consumed in a fraction of time stolen from the much things to do.

I seat down, open the book and sweep away the words erasing the thoughts of the things to do and enjoy the stolen moment from the day to day responsibilities.

Alexandra



Desde la Cuarentena: Cuando Me Movieron La Losa

¡No, a mí no me movieron nada! Pero debo advertir que la tierra se sigue moviendo en el área sur de Puerto Rico. Mas Cuando me movieron la losa es un libro jocoso que terminé de leer recientemente de la escritora Brenda Díaz. He tenido el honor de dialogar con ella de manera virtual, como son las cosas en esta nueva realidad social, y me ha parecido una persona llena de alegría,espóntanea. Un poco seria de vez en cuando, pero, como dicen aquí en Puerto Rico, lleva el fuego por dentro.

lee más

El Encierro

Me levanto tarde para que los días se me hagan cortos. Mas a veces se hacen eternos. Otros tienen la sensación de que son el clon de uno vivido no sé hace cuanto. Desde el 15 de marzo de 2020, luego de recoger los libros en el colegio de mi hijo durante la noche, no he salido de casa. Bueno, lo más lejos que he llegado es al zafacón y al buzón frente a mi hogar. La vida cotidiana a cambiado drásticamente. La rutina ha mutado. Hay tiempo de sobra, de más, pero me sigo levantando tarde para que el tiempo se gaste y no haya para pensar en lo que estaría haciendo en esos momentos bajo una situación normal.

Se vive como en una distopia, de esas que parece han pasado de la fantasía a la realidad. Resuenan en los tweets de personas que han encontrado similitudes aquí y allá con obras literarias. Al parecer estas son oráculos que algunos han pasado por alto y que otros esperaban pacientes se cumpliesen sus profecías.

Como escritora observo lo que a mi alrededor ocurre a través del lente tecnológico que me permite ver el mundo de afuera. Veo a través de otros ojos. Es la oportunidad perfecta para crear historias fantásticas. Ensayos que cuenten el momento histórico que se vive en cuero y carne. La distopia. La realidad. La corrupción. El caos mental. Las estadísticas humanas. La ignorancia. La arrogancia. La libertad. La vida. Los heroes. La muerte. ¡Hay tela por donde cortar!

No he escrito nada sobre estos momentos. Nada. Como madre he ayudado a mi hijo a escribir sobre el tema. Le he ayudado a analizar la situación para que la capture en sus ensayos. Mas como escritora me he negado añadirlo en mi escritura, porque se ha apoderado de mi vida, de la vida de mi familia, de la de mis amigos, la de mi madre y madrina, la de los desconocidos. Se ha apoderado de las letras de cientos de escritores.

Sí, y mientras escribo estas palabras me doy cuenta que ya se adentró en mi escritura. Era cuestión de tiempo. Iba a llegar. Está en todas partes como un ente omnipresente. Me reinventa para ser otra en un mundo que muta a su toque invisible. Reinventarse, es el lema campante de esta era. Cambiamos bajo el toque obligatorio y dictador para sobrevivir de una manera solo vivida a través de la literatura y plasmada en los libros de historia de un pasado que se hace eco en este presente.

Me pregunto si peco al rechazar escribir de estos tiempos. Como escritora tengo una responsabilidad de capturar en las palabras lo que se vive. Pero duelen al pensarlas, duelen al sentirlas, duelen al escribirlas. Me repito que no hay necesidad de tantas en el mundo cuando el mundo entero las vive. Soy escritora y debo plasmarlas, me repito mientras se me hace un taco en la garganta.

Un mes y no se cuántos días después de este encierro, he decido es tiempo de escribir. De liberarme del yugo del omnipresente. Dejar que mi voz y mi sentir sean leídos. Heme aquí, incluyendo mis letras para las páginas de la historia como la escritora que se negó hacerlo en un principio. Para salir de este encierro de la página en blanco.


Coffee Date Conmigo

En estos tiempo de cuarentena que nos ha tocado vivir, la socialización presencial a tomado un “break”. Mas nos ha tocado vivir en tiempos tecnológicos que hace que esta socialización se pueda lograr de otra manera. Los lives en Instagram y Facebook van tomando augue. Los cantantes ofrecen conciertos por estos medios para llegar a sus fanáticos y ayudarles a que su cuarentena sea más amena y divertida. Los escritores, como esta servidora, también se las ingenian para llegar a sus lectores. Por esta razón, decidí que sería bueno darnos un cafecito juntos.

Mañana, 19 de marzo de 2020 a las 3:30 pm a través de mi Facebook y mi Instagram, me conectaré a darme un cafecito contigo donde quiera que estés. Hablemos de lo que estás leyendo, de tu nueva rutina. Liberemos el estres compartiendo de manera virtual. Así no rompemos ninguna ley y nos mantenemos seguros y en contacto.

Si aún no me sigues en Facebook o Instagram, te dejo los enlaces en las palabras para que lo hagas y te puedas conectar conmigo mañana en el Coffee Date. Manten en mente que esta cuarentena es necesaria, no estamos acostumbrados a esto. Mas nuestra salud y la de nuestros seres amados es importante. Tomar las precauciones necesarias nos ayudará a todos. Esto pasará y nos fortalecerá. Quédate en casa. #estevirus lo paramos unidos es el hashtag de las portadas de los periódicos de Puerto Rico.

Es cuestión de seguridad, nada de eso de controlar a la población por parte del gobierno para tenerlo en su yugo como he leído por ahí. Ellos se ven en la obligación de tomar medidas drásticas para asegurar que el sistema de salud, que ya está comprometido, no colapse y nos veamos en una peor situación. Pongamos de nuestra parte, y quedémosnos en casa. Ayudamos de esta manera a los doctores, enfermeros y empleados de la salud que se están exponiendo para luchar con este virus. Juntos podemos parar este virus, juntos podemos ponerle fin a esta pandemia. Nos veremos afectados en muchas áreas de nuestras vidas es inevitable, pero paciencia que esto pasará. Nos levantaremos fortalecidos y un poquito más sabios.

No te olvides llamar a tus seres queridos para que no se sientan solos, a tus amigos. Hablar con el vecino desde el balcón o la ventana a una distancia prudente. Da amor a través de las redes sociales y esas llamaditas telefónicas.

Un abrazo virtual. Nos vemos mañana en nuestro Coffee Date.


Puedes comprar una copia de Obsesión firmada, haz click aquí (déjame un mensaje). Como a través de Amazon y librerías participantes en Puerto Rico.

Obsesión, Ascensión Divina 1

Obtén una copia firmada y dedicada de Obsesión, así como un regalo de un marcador de la novela diseñado por la artista Versaly R. Hernández. Precio incluye el envío por correo.

$22.95


Processing…
Success! You're on the list.