Serie- Vida cotidiana de una escritora #3: Apagón

Un día anormal, fue ese del apagón en Puerto Rico el 21 de septiembre de 2016 que dio comienzo como a eso de las 2:30 p.m. y se extendió hasta el 23 para muchos, pues para otros fue aún más largo. Algunos le vieron como un evento de sobrevivencia al no experimentar un apagón igual desde los años de la última gran tormenta por ausencia de la visita de una por esta parte del Caribe o por ser de generaciones de este siglo. Últimamente, las tormentas se desvían de manera fantástica y no tocan tierra borinqueña.

La noche deslumbró a muchos con un espectáculo de estrellas y una sinfonía orquestal de coquíes. Sin embargo, no tuve esa suerte. La contaminación lumínica aún estaba presente. Vivo justo detrás de un restaurante de cómida rápida y a su lado hay una gasolinera y ambas tienen plantas. Así que mi noche fue iluminada por las luces de los postes de luz del restaurante y la de sus visitantes. Solo en el patio se observaron varias estrellas que su intensidad era mayor a la artificial y mi orquesta era una percusión de sonidos de motor y planta eléctrica.

Sin embargo, a pesar de la falta de energía eléctrica que nos obligó a estar en una situación inesperada, se vivió con tranquilidad y paz. Dejamos, por lo menos en el caso de mi familia y allegados, que la situación corriera su curso a pesar del calor y la salida de la rutina diaria a la que estamos acostumbrados. ¿Nos hacía falta? Sí, porque la situación nos forzó a detenernos en el tiempo y dejar de luchar en su contra y correr con este, a pensar no solo en nosotros, sino en el prójimo. Nos forzó a estar más tiempo del regular juntos. A darnos cuenta que a pesar de la situación que nos privó de ciertas comodidades que disfrutamos diariamente, tenemos mucho más y no nos faltó nada. Una lección que mis hijos aprendieron por experiencia, que no es lo mismo que enseñarla a través de la palabra. Un momento que pasó, se recuerda y espero no se olvide y que sea uno de enseñanza para agradecer todas las bendiciones que se tienen. Qué la vida trae consigo momentos difíciles, pero todo en la vida tiene arreglo con paciencia, amor y perseverancia.

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Taller Online para el desarrollo literario de los sentidos: el olfato

Al estimular la audición aprendimos a escuchar en vez de oír y con la visión, a observar en vez de ver en los pasados Talleres Online para el desarrollo literario de los sentidos. Si te los perdiste, puedes darle click a AUDICIÓN Y VISIÓN. Hoy aprenderemos a estimular el sentido del olfato Continue reading

Taller Online para el desarrollo literario de los sentidos: la vista

El lunes pasado en nuestra primera parte del Taller Online, conversábamos sobre el sentido de la audición, haz click en la palabra para que te redirija a la entrada, y que era importante, pues no era lo mismo, escuchar y no oír. Durante esa semana salimos a explorar el mundo y a escuchar los sonidos que este nos ofrecía. Tomamos nuestra libreta y en ella escribimos las descripciones de los sonidos que escuchamos por un intervalo de treinta minutos. Continue reading

3 armas de creación masiva o las herramientas de un escritor: #1 La música

Soy fanática de la música original de las películas, en especial de esas que me conmovieron, me robaron el corazón, llamaron mi interés.  ¿No lo eres? Son películas que llegan al alma y encienden esa chispa creativa al instante. En mi repertorio soy dueña de varios como Troy, Amistad, Armagedon, The Red Violin, Nothing Hill, entre otros; pero mi favorito lo es Braveheart y cuando escucho alguna de sus canciones, todo se detiene. Continue reading

Taller Online para el desarrollo literario de los sentidos: la audición

Usamos nuestros sentidos todos los días, pero no tomamos el tiempo para obtener más de ellos. No solo fueron creados para estímular el cuerpo y nos ayuden con nuestro medio ambiente, sino también para crear memoria y para que nuestro cerebro aprenda y reconozca. Continue reading

La oficina del escritor, un rincón de creatividad y de trabajo

Mientras hablo con personas que conocen poco sobre mí, al mencionar que tengo una oficina en casa les hace inmediatamente preguntar: “¿Trabajas desde tu casa”. Mi contestación es sencilla, una que antes me costaba contestar: “¿Sí,” respondo, “soy escritora”. Continue reading

Serie La vida cotidiana de una escritora: #1 La Rutina

 

Me cuesta levantarme por las mañanas. La alarma del despertador del celular sobre la mesa de noche, suena con su música sonora anunciando la hora de despertar. Sin embargo, mi dedo se posa sobre la pantalla dactilar justo sobre el botón rojo y le desliza hacia el lado contrario para enmudecerle. Como de costumbre, vuelvo a cerrar mis ojos hasta que minutos más tarde la habitación es alumbrada por completo. Mi esposo prendió la luz y de igual modo hace con la del cuarto del nene, quien se levanta con sábana en mano y se mete en mi cama. Papá termina de prepararse para ir a trabajar y llevar a la nena a la escuela. Ella se levanta a las 5:30 am y se prepara para su día escolar, para la hora que me despierto ya ha desayunado. ¡Qué bendición que mi hija sea independiente! Continue reading

Serie: Vida Cotidiana de una Escritora -Una mañana de esas

La mañana ha sido, hasta ahora, una de esas en las que durante el desayuno en la panadería, interrumpen tu conversación para preguntar si hablas de una serie en particular (Tyrant). Es entonces, que compartes tu tiempo con una extraña que te narra parte de su vida como si fueses una amiga del alma. Continue reading