El beso de una cruz

Tu dulce beso despertó

En mi la posibilidad de tenerte.

De ahogarte con mis besos.

Posando mis ojos en ti,

Mi corazón se conforma.

Se tranquilizan mis hormonas.

¡Despierta de este sueño! ¡Despierta!

¡Oh, cuánto deseo poseer tus labios!

¿Cuál será mi cruel destino?

Pues tenerte no puedo,

Y si te tengo…

Me arroparán las llamas del infierno.

¡Cruel amor!

Desgarras mi corazón

Trayendo a mi vida un imposible.

Es una cruz que clava mi espíritu.

Más tus palabras son aliento

De vida para mi alma en perdición.

Mi inmadurez de amarte

Es el pecado más grande,

En la obsesión de este amor.