El uso de una trenza

Su cabello dorado lacio y sedoso fue dividido en tres mechones, que por consiguiente fueron sobre puestos el uno sobre el otro una y otra vez, hasta que una trenza que le llegaba a los pies fue construida y en su terminal fueron entrelazados un conjunto de doradas navajas triangulares. Se puso en pie y caminó hacia él, quien no le miraba a los ojos por que no solo ella era una amazona, era la reina, y un varón nunca les mira a los ojos, pero los de él solo miraban la trenza en su mano derecha. Con sudor en su frente y el rostro pálido no hizo mas que quitarse la camisa y tornarse hacia la pared donde sus manos fueron amarradas y en su espalda eran visibles las cicatrices delineadas la una sobre la otra. La amazona se acercó y alzó el brazo con el que sujetaba la trenza, él apretó fuertemente las sogas a la espera del metal trenzado que pintaría nuevos trazos carmesí.

Las sirenas no existen de Susi de la Torre

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¿Quién no cree en sirenas? Al menos para esos que trabajamos en la fantasía y la ficción, sin dejar atrás a los pequeños de nuestras vidas, las mitológicas sirenas viven en nuestra imaginación.  Todos conocemos el famoso cuento de hadas de Hans Christian Andersen titulado La Sirenita, y la versión de Disney ‘The little Mermaid’. El de Andersen lo leí cuando era una adolescente y lo encontré fascinante, la versión de Disney no se comparó en lo absoluto al original y su trágico final.

Las sirenas no existen es un cuento corto por Susi de la Torre para su blog Durmiendo en una papelera. Susi se adentra a la psiquis de una tripulación que pasa por una de las necesidades primordiales del hombre, donde la idea de la sobre vivencia late en sus mentes mientras se repiten “las sirenas no existen”.

En un viaje visual nos lleva Susi de la Torre para hacernos sentir que estamos allí entre las olas del mar, la penumbra de la tripulación y la sirena frente a ellos.

Les invito a pasar por Durmiendo en una papelera para que disfruten del cuento corto Las sirenas no existen.